Se viene la Navidad, época de paz y amor, de caridad y gula, de borracheras y alegría en familia...
Esta Nochebuena, coman hasta saciarse, coman hasta reventar, y guarden las sobras, quizá los pobres reciban su pollo obsequiado por el gobierno, y sus cobijas, y sus ponches calentitos... quizá...

Hermanos y hermanas; cordialmente les invito a asistir a un albergue durante los próximos días decembrinos (imagino que todos tienen la posibilidad de hacerlo, un par de horas nadas más), y que ayuden, voluntariamente, a servir una comida humilde y benéfica a nuestros hermanos y hermanas desamparados.

La experiencia les tocará el corazón, les aseguro. No en nombre de Dios, ni de ningún símbolo. Háganlo por probar y nada más. Quienes posean prendas y ropa de invierno que ya no les sirvan; atrévanse a obsequiársela a un pobre. Visiten algún hospital el día de Nochebuena, y compartan una rebanada de pastel o de carne con algún enfermo solitario...

Días festivos sobrarán, como siempre. Días de caridad seguirán faltando, como siempre. Es una inmensa alegría el ir a la casa de una familia de bajos recursos, y llevarles regalos a los niños y niñas, dejarles un poco de comida para su cena navideña, y después recibir esa gratitud, que, no obstante, deja un sentimiento inigualable en el alma, una calidez que ninguna botella de vino o licor puede hacernos sentir.

Ateos o creyentes, estoy seguro de que a todos nos gusta ayudar. Cada Navidad es conveniente hacer algo distinto, tanto en familia como en lo personal. Tomen en cuenta, pues, ésta invitación, y aquellos que se animen ojalá se queden con las ganas de seguir repitiendo la experiencia.
El consumismo es un monstruo que se antoja invencible. Empero, si tenemos para comprar regalos a todos los miembros de nuestra familia... tendremos, seguramente, unas cuantas monedas, y sino, un poco de tiempo para compartir con alguien ajeno a nuestro lazo sanguíneo y amistades...
Que esta no sea otra Navidad triste para algunas personas. La celebración tendrá mucho más sabor y significado cuando nos sentemos en familia, en la cena de Nochebuena, y tengamos en la memoria ese recuerdo de caridad, de hermandad, y de generosidad humana.



















7 comentarios
charlitox 15 dic 2010 | 09:31 PM
Muy buen post, Marcelo!
Casualmente, el último que yo he escrito se llama "Triste Navidad"...
Salu2
lasrecetasdeteresa 16 dic 2010 | 04:10 PM
Estoy totalmente de acuerdo. Un abrazo
Manuth 16 dic 2010 | 10:50 PM
Señor post escrito con el corazon, una verdad super-real que ntentamos apagar con el consumismo y nos olvidamos de los mas necesitados y pobres del camino
Increible lo de esta sociedad tan ciega y tan falsa, por unas fechas intentar contagiar un sentimiento con irrealidad
Marcelo 17 dic 2010 | 08:59 PM
Gracias a tod@s por sus comentarios
La solidaridad no es un acto exclusivo que debería hacerse solo en Navidad, sino durante todo el año
Saludos
Manuth 18 dic 2010 | 03:17 PM
pues si, la solidaridad no deberia ser patrimonio de unas fechas en concreto sino de un gesto mundial y diario, seguro que no pasariamos tantas necesidades si todos tuvieramos gestos cercanos con el projimo pero lamentablemente vivimos en una sociedad que lo feo, la miseria y la tristeza y desgracia no interesa de ver, eso es lo chungo socio, la puta hipocresia que vivimos
lovegniunt 18 dic 2010 | 06:16 PM
Me parece una de las mejores palabras que he leido en los demas Blog.. Ojala y todas las personas pensaramos de la misma manera..
Mientras los ricos, se dan sus lujos, los pobres sufren de hambre, cariño, de un calido corazon que llegue a darle la mano al desprotegido...
viva-voz 19 dic 2010 | 12:36 PM
Hola Marcelo
Parece como si en estas fechas solamente pudiésemos ser PERSONAS ....pues sea, ya que durante el año pasamos de puntillas por la vida, hagamos ruido durante las Navidades y por lo menos en estos días acordémonos de que los demás también existen y necesitan de nosotros.
Estupendo post.
Saludos
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