Dos segundos. Eso es exactamente lo que tarda el jugador en meter un gol, casi ni da tiempo a verlo cuando está en la portería. El escenario: la Copa Fahad, un torneo sub 23 que se celebra en Arabia Saudí.

En el partido está Nawaf Al Abed, un delantero de 21 años de Al Hilal. Él es el protagonista de la historia. En un momento dado, le pega al balón duro y rapidísimo y el portero del equipo contrario, Al Shoalah, no lo ve ni venir: literalmente, se lo come.